“Con hambre y desempleo con chávez me restéo”

Nunca imaginó quizás más de algún seguidor de Hugo Chávez, de esos que en éstos días de sequía forzada por falta del servicio eléctrico que su vez hace que las plantas no bombeen agua y también quizás sin alimento, que aquello que gritaban desaforados de verdad ocurriría; en múltiples oportunidades en cualquier concentración un Chávez gordo, sonriente y en camisa roja rojita puño en alto o golpeando sus manos los instaba a corear la consigna que hoy se hace realidad, un país destruido es la prueba.…