L´Aquila, la ciudad italiana de las heridas abiertas diez años después

 A las 3.32 de la madrugada del 6 de abril de 2009 todo se desgarró en L”Aquila: la ciudad y las vidas de 72.000 personas. Un terremoto la devastó, provocó 309 muertos e infligió unas heridas que, diez años después, siguen abiertas.

Es un día que los aquilanos sienten en cierto modo como el inicio de un nuevo calendario. Usan sin darse cuenta las fórmulas “antes” o “después” del terremoto y han desterrado otras como “hace 8 años” o “15 años atrás”.

L’Aquila, capital de la región de Abruzos (centro), es una ciudad enclavada entre montañas donde desde hace años dan la bienvenida las decenas de grúas concentradas en el casco histórico que tratan de resucitar la ciudad.

Mientras la periferia está prácticamente reconstruida, el centro es todavía el quirófano de una gigantesca obra a cielo abierto en la que conviven unos pocos vecinos, operarios, ruinas y edificios nobles restaurados.

Cerca del 75 % de las casas están pasando o han pasado ya por el proceso de reconstrucción, asegura a Efe el alcalde de L’Aquila, Pierluigi Biondi, que estima que “en unos 5 años la reconstrucción de edificios privados habrá terminado”.

María, de 82 años, pudo volver a su casa hace apenas seis meses. La misma donde se encontraba ese fatídico 6 de abril y a la que cayó, agarrado a su cama, su vecino de arriba.

“Ese día lo veía todo celeste. No era consciente de lo que sucedía. Pensaba que estaba muerta”, relata esta anciana, que pasea cogida del brazo de su amiga Elisa.

Se conocieron en los alojamientos provisionales que el Gobierno italiano construyó justo después del terremoto -y en los que aún viven 3.000 familias- y desde entonces no se han separado. Van juntas a las afueras a hacer la compra, porque en el centro no hay supermercado.

“Antes del terremoto, esto era un casino (follón). Había gente por todos lados. Si no hacen algo rápido para ayudar a L’Aquila a renacer, morirá”, lamenta Elisa.

EFE